Las tinieblas que atan al hombre


Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz. Efesios 5:8 RVR60.

(( Porque en otro tiempo erais tinieblas )) El Apóstol Pablo le indica a los cristianos de Efeso, que ellos antes de recibir a Cristo estaban bajo el dominio de las tinieblas. Por consiguiente, el hombre que no tiene a
Jesucristo en su corazón como su único y suficiente Salvador ¿Cómo está? está encadenado por las tinieblas, que a su vez representan la maldad, la rebeldía, el pecado, los demonios. El hombre pecador sin saberlo muchas veces, dice que conoce a Dios, pero pertenece al reino de las tinieblas.

(( Mas ahora sois luz en el Señor )) La humanidad debe de entender, que si no hay un arrepentimiento, sino hay un acercamiento a Jesucristo, su vida estará regida por el pecado y la maldad, y todo su ser estará ocupado por las tinieblas. Por tal razón la palabra dice que el cristiano es luz, porque tiene a Jesucristo, y cuando llega Cristo a un corazón, las tinieblas se tienen que ir, la luz representada en el Espíritu Santo, viene a  resplandecer todo lo que estaba en oscuridad.

(( Andad como hijos de luz )) La misión del cristiano, del que se ha arrepentido y ha aceptado a Cristo, es caminar en este mundo testificando a Jesucristo y obedeciendo fielmente  la palabra de Dios, porque la luz mora en sus corazones. 

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La Armadura de Dios

Santidad

El NT emplea el término «hagios» que también en ocasiones significa separado, consagrado, puesto aparte (Lc. 2:23), pero con mayor frecuencia «puro». Ser santo es ser sin «mancha, ni arruga ni cosa semejante» (Ef. 5:26-27). Y en 2 Co. 7:1 se lee: «Limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios ». Nuestra santidad está estrechamente relacionada con la de Dios. «Habéis, pues, de serme santos, porque yo Jehová soy santo, y os he apartado de los pueblos para que seáis míos» (Lv. 20:26). Si este pasaje menciona la separación, también todo el capítulo habla de pureza de conducta.

La Salvación


Sólo a través de la fe en Jesús puedes ser salvo, y para recibir la fe, es por el oír la palabra de Dios. Debes de leer, de oír la palabra de Dios, de entrar en un clamor a Dios por un arrepentimiento, por un aceptar a Cristo en tu corazón como único salvador en tu vida, debes recibir la palabra de Dios en tu corazón hasta que se produzca un cambio, una transformación en tu vida que sólo la produce el Espíritu Santo en tu corazón para hacerte una nueva criatura, busca a Jesús, rindete a sus pies, recibelo en tu corazón y vida, no desmayes, clama con todo tu corazón a Dios amen.

Perseverancia

Bienaventurado el hombre que persevera bajo la prueba, porque una vez que ha sido aprobado, recibirá la corona de la vida que {el Señor} ha prometido a los que le aman. Santiago 1:12.

Pelea la buena batalla de la fe; echa mano de la vida eterna a la cual fuiste llamado, y {de la que} hiciste buena profesión en presencia de muchos testigos. 1 Timoteo 6:12.

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