CRISTIANOS, VIVIENDO AL ESTILO MUNDANO


El mundo vive una vida que se caracteriza por la practica del pecado, lo cual se refleja en la incredulidad, en la desobediencia, en la rebeldía, en la inmoralidad, en el engaño, en la idolatría, en el olvido de todo lo que procede de Dios. Y en esta condición el cristiano no debe de caer.



INTRODUCCIÓN


El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. 2Pedro 3:9 RVR60.

<< El Señor no retarda su promesa >> La palabra (Promesa) se relaciona; al que está esperando un bien. Por consiguiente, el que es cristiano verdadero, desde que aceptó a Jesucristo como su único y suficiente Salvador, vive día tras día esperando esa promesa, y aunque los días pasen, los años pasen, está esperando esa promesa, que es la salvación manifestada. Un cristiano no puede olvidarse de esa promesa, porque si se olvida, pasa a formar parte del mundo, el cual vive su propia vida, sin entendimiento de las cosas de Dios. Un cristiano que vive un estilo mundano, sin sometimiento a la Palabra de Dios, está sirviendole al mismo diablo. Por más tiempos, situaciones, adversidades que pasemos, nuestra fe está en la promesa del Señor.

<< Según algunos la tienen por tardanza >> Esta palabra (Algunos) hace referencia, a los que no esperan en Dios, y caminan en incredulidad. El hombre mundano, engañado, tiene por tardanza la promesa, porque la sentencia ante una mala obra no se ejecuta enseguida, por eso el corazón de los hijos de los hombres está en ellos entregado enteramente a hacer el mal (Eclesiastés 8:11).

<< Sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca >> La tolerancia de Dios es infinita, por eso es paciente para con los suyos, que todavía no derrama sus juicios, para que los pecadores que Él sabe que se van arrepentir, se arrepientan en un tiempo establecido.

<< Sino que todos procedan al arrepentimiento >> El que vive un estilo de vida mundano está en desobediencia ante Dios. La santidad no se mezcla, con la mundanalidad, la carnalidad, la malicia, la avaricia, la falsedad, la vanidad, la inmoralidad, los vicios, la contienda. Ante todo esto, Dios espera el arrepentimiento, porque es Dios de justicia (Isaías 30:18).

DOMINGO CRUZ.

Foto: Freepik.es

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