Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.2 Crónica 7:14.

No te dejes enfriar


Vivimos en un tiempo donde los ataques y las artimañas del diablo se han aumentado en contra del pueblo de Dios, y de las almas que procuran buscar del Señor. Se debe conocer como se está viviendo delante de Dios, si estamos frio, o caliente, lo que debe de permanecer en nuestros corazones es el anhelo de serle fiel a Dios, y reconocer nuestras faltas, levantándonos en fe.  

INTRODUCCIÓN:

Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. Efesios 6:10 RVR60.

<< Por lo demás hermanos míos >> Esta expresión se relaciona con el versículo anterior donde habla que para el Señor no hay acepción de personas.

<< Fortaleceos en el Señor  >> Debemos de buscar cada día nuestra fuerza en el Señor, porque sino permanecemos en Él nada podemos hacer. Alejado de Jesús comenzamos a caminar en tibieza, en enfriamiento, en debilidad, en engaño, en carnalidad, cuando nuestra fe disminuye caemos en incredulidad, y sin fe es imposible agradar a Dios. No permitas que el enfriamiento llegue a tu vida, acude ante la presencia de Dios, con un corazón arrepentido y depositando tu fe en Jesucristo (  Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Filipenses 4:13 RVR60 ).

<< Y en el poder de su fuerza >> No es con espada, ni con ejercito, es con el Espíritu Santo, quien le da la voluntad al hombre de levantarse, de vencer, de permanecer firmes ante Dios, y todo esto sucede cuando el hombre tiene un corazón arrepentido, humillado, que reconoce su falta, y que anhela estar cada día ante la presencia de Dios. No te dejes enfriar del mundo, de los deseos de la carne, de la pecaminosidad, de lo que Dios aborrece. Santificate  para Dios, y levantate en fe, esperando la venida de Cristo por su Iglesia.

DOMINGO CRUZ MINISTERIO.

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La Armadura de Dios

Santidad

El NT emplea el término «hagios» que también en ocasiones significa separado, consagrado, puesto aparte (Lc. 2:23), pero con mayor frecuencia «puro». Ser santo es ser sin «mancha, ni arruga ni cosa semejante» (Ef. 5:26-27). Y en 2 Co. 7:1 se lee: «Limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios ». Nuestra santidad está estrechamente relacionada con la de Dios. «Habéis, pues, de serme santos, porque yo Jehová soy santo, y os he apartado de los pueblos para que seáis míos» (Lv. 20:26). Si este pasaje menciona la separación, también todo el capítulo habla de pureza de conducta.

La Salvación


Sólo a través de la fe en Jesús puedes ser salvo, y para recibir la fe, es por el oír la palabra de Dios. Debes de leer, de oír la palabra de Dios, de entrar en un clamor a Dios por un arrepentimiento, por un aceptar a Cristo en tu corazón como único salvador en tu vida, debes recibir la palabra de Dios en tu corazón hasta que se produzca un cambio, una transformación en tu vida que sólo la produce el Espíritu Santo en tu corazón para hacerte una nueva criatura, busca a Jesús, rindete a sus pies, recibelo en tu corazón y vida, no desmayes, clama con todo tu corazón a Dios amen.

Perseverancia

Bienaventurado el hombre que persevera bajo la prueba, porque una vez que ha sido aprobado, recibirá la corona de la vida que {el Señor} ha prometido a los que le aman. Santiago 1:12.

Pelea la buena batalla de la fe; echa mano de la vida eterna a la cual fuiste llamado, y {de la que} hiciste buena profesión en presencia de muchos testigos. 1 Timoteo 6:12.

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