Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.2 Crónica 7:14.

El que visita brujo, hechicero, espiritista se contamina


No os volváis a los encantadores ni a los adivinos; no los consultéis, contaminándoos con ellos. Yo Jehová vuestro Dios. Levítico 19:31 RVR60.

(( No os volváis a los encantadores ni a los adivinos; no los consultéis )) Dios le está hablando a su pueblo Israel, que no volvieran atrás, visitando a los adivinos como lo hacen en la tierra de Egipto, y en la tierra de Canaán, la cual iban a morar (Lev.18:3).
Porque todo el que visita un brujo, está reconociendo que Jehová no es su Dios, sino el diablo, el cual se esconde detrás de todas las practicas del ocultismo. 

(( No los consultéis, contaminándoos con ellos )) Aquí, Dios da a conocer al hombre la consecuencia que resulta visitar un brujo, hechicero, espiritista. La palabra (Contaminación) significa, Mancha, Impureza. La contaminación viene al cuerpo, al espíritu, por un acto que los mandamientos de Dios lo condena, porque en su mayoría pertenece a la esfera de los demonios. Por consiguiente, el que visita un brujo, lo que se está contaminando, ensuciando espiritualmente, porque le está dando reconocimiento sin saberlo a los demonios, antes que a Dios. Por tanto, al contaminarse, fruto del pecado, porque está transgrediendo un mandamiento de Dios, los demonios obtienen la potestad a través del brujo, espiritista, para tener dominio de esa persona y llevarla a una situación aún más calamitosa. 

(( Yo Jehová vuestro Dios )) Por causa del pecado, la rebeldía, la ignorancia, el engaño satánico, el hombre busca los medios del ocultismo para llenar un vacío existente, o para tratar de resolver sus necesidades, y no acude al verdadero Dios, creador de los cielos y la tierra, Jehová de los ejércitos. 

Publicaciones Recientes

Entradas populares

El Diseño Original


Santidad

El NT emplea el término «hagios» que también en ocasiones significa separado, consagrado, puesto aparte (Lc. 2:23), pero con mayor frecuencia «puro». Ser santo es ser sin «mancha, ni arruga ni cosa semejante» (Ef. 5:26-27). Y en 2 Co. 7:1 se lee: «Limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios ». Nuestra santidad está estrechamente relacionada con la de Dios. «Habéis, pues, de serme santos, porque yo Jehová soy santo, y os he apartado de los pueblos para que seáis míos» (Lv. 20:26). Si este pasaje menciona la separación, también todo el capítulo habla de pureza de conducta.

La Salvación


Sólo a través de la fe en Jesús puedes ser salvo, y para recibir la fe, es por el oír la palabra de Dios. Debes de leer, de oír la palabra de Dios, de entrar en un clamor a Dios por un arrepentimiento, por un aceptar a Cristo en tu corazón como único salvador en tu vida, debes recibir la palabra de Dios en tu corazón hasta que se produzca un cambio, una transformación en tu vida que sólo la produce el Espíritu Santo en tu corazón para hacerte una nueva criatura, busca a Jesús, rindete a sus pies, recibelo en tu corazón y vida, no desmayes, clama con todo tu corazón a Dios amen.

Perseverancia

Bienaventurado el hombre que persevera bajo la prueba, porque una vez que ha sido aprobado, recibirá la corona de la vida que {el Señor} ha prometido a los que le aman. Santiago 1:12.

Pelea la buena batalla de la fe; echa mano de la vida eterna a la cual fuiste llamado, y {de la que} hiciste buena profesión en presencia de muchos testigos. 1 Timoteo 6:12.

Ir al ( Inicio )